AÑO 2017


Este blog contiene casi todos los materiales de lectura del curso de Introducción a la Teoría Literaria.

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Grupo A -martes y viernes de 10 a 12.30hs -
Prof. Adj. (int.) Dra. Claudia Pérez, Col. Hon. Maite Vanesa Artasánchez

Horario de consulta: miércoles de 17.30 a 18.30hs.



Grupo B - miércoles y viernes de 18.30 a 21hs.
Asist. Pilar de León, Ayud. Stefan Martchenko



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Claudia Pérez - oliviapz@gmail.com

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Programa - Indice de Lecturas 1er. parcial




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26 may. 2013

Episodio de Tom Bombadil

Iarwain ben-adar en sindarin, que significa «el más viejo y el que no tiene padre; Los enanos le llaman «Forn», que en escandinavo quiere decir ‘antiguo’ y ‘que pertenece al pasado’. Los hombres le llaman «Orald», en alemán se puede traducir como ‘muy antiguo’. Todos tienen en común que aparentemente significan ‘viejo’


"Pero había olvidado a Bombadil, si en verdad éste es el mismo que caminaba hace tiempo por los bosques y colinas, y ya era el más viejo de todos los viejos.  No se llamaba así a la sazón. Iarwain Ben-adar lo llamábamos: el más antiguo y el que no tiene padre. Aunque otras gentes lo llamaron de otro modo: fue Forn para los enanos, Orald para los Hombres del Norte y tuvo muchos otros nombres.  Es una criatura extraña, pero quizá debiéramos haberlo invitado a nuestro Concilio.
      -No hubiese venido -dijo Gandalf.
      -¿No habría tiempo aún de enviarle un mensaje y obtener su ayuda? -preguntó Erestor-.  Parece que tuviera poder aún sobre el Anillo.
      -No, yo no lo diría así -respondió Gandalf -. Diría mejor que el Anillo no tiene poder sobre él.  Es su propio amo.  Pero no puede cambiar el Anillo mismo, ni quitar el poder que tiene sobre otros.  Y ahora se ha retirado a una región pequeña, dentro de límites que él mismo ha establecido, aunque nadie puede verlos, esperando quizás a que los tiempos cambien, y no dará un paso fuera de ellos.
      -Sin embargo dentro de esos límites nada parece amedrentarlo -dijo Erestor-. ¿No tomaría él el Anillo guardándolo allí, inofensivo para siempre?
      -No -dijo Gandalf -, no voluntariamente.  Lo haría si la gente libre del mundo llegara a pedírselo, pero no entendería nuestras razones.  Y si le diésemos el Anillo, lo olvidaría pronto, o más probablemente lo tiraría.  No le interesan estas cosas.  Sería el más inseguro de los guardianes y esto solo es respuesta suficiente. -De cualquier modo -dijo Glorfindel- enviarle el Anillo sería sólo posponer el día de la sentencia.  Vive muy lejos.  No podríamos llevárselo sin que nadie sospechara, sin que nos viera algún espía.  Y aunque fuese posible, tarde o temprano el Señor de los Anillos descubriría el escondite y volcaría allí todo su poder. ¿Bombadil solo podría desafiar todo ese poder?  Creo que no.  Creo que al fin, si todo lo demás es conquistado, Bombadil caerá también, el Ultimo, así como fue el Primero y luego vendrá la noche.
      -Poco sé de Iarwain excepto el nombre -dijo Galdor-, pero Glorfindel, pienso, tiene razón.  El poder de desafiar al enemigo no está en él, a no ser que esté en la tierra misma. ". (El Concilio de Elrond).


(…)

Luego, otra voz, clara, joven y antigua como la primavera, como el canto de un agua gozosa que baja a la noche desde una mañana brillante en las colinas, cayó como plata hasta ellos:

¡Que los cantos empiecen! Cantemos todos juntos,
el sol y las estrellas, la luna, las nubes y la lluvia,
la luz en los capullos, el rocío en la pluma,
el viento en la colina, la campana en los brezos,
las cañas en la orilla, los lirios en el agua,
¡el viejo Tom Bombadil y la Hija del Río!

Y con esta canción los hobbits llegaron al umbral, envueltos todos en una luz dorada.

7

EN CASA DE TOM BOMBADIL

Los cuatro hobbits franquearon el ancho umbral de piedra y se detuvieron, parpadeando. La habitación era larga y baja, iluminada por unas lámparas que colgaban de las vigas del cielo raso y en la mesa de madera
oscura y pulida había muchas velas altas y amarillas, de llama brillante. En el extremo opuesto de la habitación, mirando a la puerta de entrada, estaba sentada una mujer. Los cabellos rubios le caían en largas ondas sobre los hombros; llevaba una túnica verde, verde como las cañas jóvenes, salpicada con cuentas de plata como gotas de rocío y el cinturón era de oro, labrado como una cadena de azucenas y adornado con ojos de nomeolvides, azules y claros. A sus pies, en vasijas de cerámica verde y castaña, flotaban
unos lirios de agua, de modo que la mujer parecía entronizada en medio de un estanque.

-¡Adelante, mis buenos invitados! -dijo y los hobbits supieron que eraaquella voz clara la que habían oído en el camino. Se adelantaron tímidamente unos pasos, haciendo reverencias, sintiéndose de
algún modo sorprendidos y torpes, como gentes que habiendo golpeado una puerta para pedir un poco de agua, se encuentran de pronto ante una reina élfica, joven y hermosa, vestida con flores frescas. Pero antes de que pudieran pronunciar una palabra, la joven saltó ágilmente por encima de las fuentes de lirios y corrió riendo hacia ellos; y mientras corría la túnica verde susurraba como el viento en las riberas floridas de un río.
-¡Venid, queridos amigos! -dijo ella tomando a Frodo por la mano-. ¡Reíd yalegraos! Soy Baya de Oro, Hija del Río. -En seguida pasó rápidamente ante ellos y habiendo cerrado la puerta se volvió otra vez, extendiendo los brazos blancos.- ¡Cerremos las puertas a la noche! -dijo-. Quizá todavía tenéis miedo
de la niebla, la sombra de los árboles, el agua profunda, las criaturas del bosque. ¡No temáis! Pues esta noche estáis bajo techo en casa de Tom Bombadil.

Los hobbits la miraron asombrados y ella los observó a su vez, uno a uno, sonriendo.
-¡Hermosa dama Baya de Oro! -dijo Frodo al fin, sintiendo en el corazón una alegría que no alcanzaba a entender. Estaba allí, inmóvil, como había estado otras veces escuchando las hermosas voces de los elfos, pero ahora el encantamiento era diferente, menos punzante y menos sublime, pero más profundo y más próximo al corazón humano; maravilloso, pero no ajeno-.
¡Hermosa dama Baya de Oro! -repitió-. Ahora me explico la alegría de esas canciones que oímos.

¡Oh delgada como vara de sauce!
¡Oh más clara que el agua clara!
¡Oh junco a orillas del estanque! ¡Hermosa Hija del Río!
¡Oh tiempo de primavera y tiempo de verano, y otra vez primavera!
¡Oh viento en la cascada y risa entre las hojas!

Frodo calló de pronto, balbuciendo, sorprendido al oírse decir esaspalabras. Pero Baya de Oro rió.

-¡Bien venido! - dijo -. No había oído que la gente de la Comarca fuera de lengua tan dulce. Pero entiendo que eres amigo de los elfos; así lo dicen la luz de tus ojos y el timbre de tu voz. ¡Un feliz encuentro! ¡Sentaos y esperemos al Señor de la casa! No tardará. Está atendiendo a vuestros animales cansados.
Los hobbits se sentaron complacidos en unas sillas bajas de mimbre, mientras Baya de Oro se ocupaba alrededor de la mesa; y los ojos de ellos seguían con deleite la fina gracia de los movimientos de la joven. De algún sitio detrás de la casa llegó el sonido de un canto. De cuando en cuando alcanzaban a oír, entre muchos derry dol, alegre dol, y toca un don dilló, unas palabras que se repetían:

El viejo Tom Bombadil es un sujeto sencillo,
de chaqueta azul brillante y zapatos amarillos.
Hermosa dama! -dijo Frodo al cabo de un rato -. Decidme, si mi preguntano os parece tonta, ¿quién es Tom Bombadil?
-Es él -dijo Baya de Oro, dejando de moverse y sonriendo.Frodo la miró inquisitivamente.
-Es como lo has visto -dijo ella respondiendo a la mirada de Frodo-. Es el Señor de la madera, el agua y las colinas.
-¿Entonces estas tierras extrañas le pertenecen?
-De ningún modo -dijo ella y la sonrisa se le apagó-. Eso sería en verdad una carga -susurró-. Los árboles y las hierbas y todas las cosas que crecen o viven en la región no tienen otro dueño que ellas mismas. Tom Bombadil es el Señor. Nadie ha atrapado nunca al viejo Tom caminando en el bosque, vadeando el río, saltando en lo alto de las colinas, a la luz o a la sombra. Tom Bombadil no tiene miedo. Es el Señor. (…)


 'Fair lady!' said Frodo again after a while. 'Tell me, if my asking does not seem foolish, who is Tom Bombadil?' 'He is,' said Goldberry, staying her swift movements and smiling. Frodo looked at her questioningly. 'He is, as you have seen him,' she said in answer to his look. 'He is the Master of wood, water, and hill.' 'Then all this strange land belongs to him?' 'No indeed!' she answered, and her smile faded. 'That would indeed be a burden,' she added in a low voice, as if to herself. 'The trees and the grasses and all things growing or living in the land belong each to themselves. Tom Bombadil is the Master. No one has ever caught old Tom walking in the forest, wading in the water, leaping on the hill-tops under light and shadow. He has no fear. Tom Bombadil is master.'


Fragmento
http://www.druzhbanarodov.com.ua/downloads/JRR%20Tolkien%20-%20El%20Senor%20de%20los%20Anillos%20-%20La%20Comunidad%20del%20Anillo.pdf

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